Ubicación
Esquinas frías, puentes térmicos y zonas detrás de muebles son compatibles con condensación. Una marca junto a cubierta, fachada, terraza, ventana o encuentro orienta más hacia una entrada exterior, sin demostrarla.
Guía comparativa
La condensación suele relacionarse con aire húmedo y superficies frías; la filtración, con agua que entra desde otro punto. En una vivienda real las señales pueden parecerse e incluso coexistir.

Comparación práctica
Observa el conjunto durante varios días o episodios. Cuantas más señales apunten en la misma dirección, más útil será la hipótesis para decidir qué revisar primero.
Esquinas frías, puentes térmicos y zonas detrás de muebles son compatibles con condensación. Una marca junto a cubierta, fachada, terraza, ventana o encuentro orienta más hacia una entrada exterior, sin demostrarla.
Si aumenta en meses fríos, al cocinar, ducharse o secar ropa, la humedad interior gana relevancia. Si cambia tras episodios meteorológicos concretos, conviene estudiar una filtración.
Que la mancha aparezca o avance durante la lluvia o unas horas después es una pista importante de filtración. Compara varios episodios: una sola coincidencia puede ser insuficiente.
El vaho frecuente y las gotas en cristales indican humedad ambiental y superficies frías, por lo que apoyan la hipótesis de condensación. No excluyen que exista además otra entrada de agua.
Puntos oscuros extendidos en esquinas, juntas o tras muebles pueden ser compatibles con condensación persistente. El moho también puede crecer sobre materiales mojados por una filtración.
Un cerco definido, pintura abombada o una zona que se moja de forma localizada puede orientar hacia agua que llega desde otro punto. La forma visible no revela necesariamente el recorrido real.
Idea clave:una señal indica compatibilidad, no certeza. La relación temporal repetida suele aportar más que una foto aislada.
Lectura conjunta
Usa esta comparación para priorizar observaciones, no como un diagnóstico doméstico definitivo.
Cuando las señales se mezclan
Fotografía la misma zona y anota si el cristal está empañado, si la superficie tiene gotas y si la mancha cambia de tamaño.
Apunta lluvia, viento, temperatura, ventilación, calefacción y actividades que producen vapor antes de cada cambio.
Compara varios días secos y varios episodios de lluvia. Si el patrón no se repite, mantén abiertas ambas hipótesis.
Siguiente comprobación
Estas rutas ayudan a observar el patrón con más detalle sin dar por confirmado el origen.
Compara momento de aparición, intensidad de lluvia y ubicación.
Abrir investigación→Ventana + lluviaRelaciona lluvia, viento y el punto en el que aparece el agua.
Abrir investigación→TechoComprueba qué existe encima y qué sucede antes de que cambie.
Abrir investigación→Otra posibilidadSi la lluvia no explica el patrón, comprueba si existe consumo con todos los puntos de agua cerrados.
Comprobar el contador→¿No encaja del todo?
La guía general compara también fugas, desagües y humedad desde el terreno. Puedes explorar después todos los casos delcluster de humedades.